Estás en: Inicio > Noticias > La tradición también se viste y se protege: los trajes de aldeana y porruano llaniscos, declarados Bien de Interés Cultural (BIC)

Actualidad

La tradición también se viste y se protege: los trajes de aldeana y porruano llaniscos, declarados Bien de Interés Cultural (BIC)

Domingo, 23 de Julio de 2017 La tradición también se viste y se protege: los trajes de aldeana y porruano llaniscos, declarados Bien de Interés Cultural (BIC)

En su reunión del 20 de julio de 2017 el pleno del Consejo de Patrimonio Cultural ha declarado definitivamente el traje de aldeana y porruano llaniscos como Bien de Interés Cultural de carácter inmaterial, a expensas de su aprobación definitiva por el Consejo de Gobierno del Principado de Asturias.

Hace tres años comenzó el procedimiento para alcanzar un objetivo digno y lógico: que una   indumetnaria tradicional, muestra de la cultura popular asturiana de la zona oriental de Asturias, alcanzara la máxima categoría de protección y reconocimiento en nuestro marco jurídico.

 
Para sostener tal fin, no sirven solo consideraciones genéricas, frases hechas sobre su interesante historia o lo valioso de tales ropajes, ni siquiera su uso comón hoy en fiestas y celebraciones. La protección se ampara siempre en la investigación rigurosa y entes caso modélica. La memoria sobre la que se apoya la propuesta fue presentada por Magdalena Fernández-Peña Bernaldo de Quirós, en colaboración con las antropólogas Yolanda Cerra y Fe Santoveña, por encargo de El Pericote de Llanes, asociación Bando de la Magdalena, Bando de San Roque y Asociación de Festejos Virgen de Guía. A este hay que sumar un informe de la Asociación Asturiana de Antropología y Patrimonio Etnológico (ASAPE).
 
Traje de aldeana a la moda (1897). Imagen extraída de www.traxeloriente.blogspot.com al que agradecemos la gentileza.
 
Los trajes de aldeana y porruano se configuran ya en el siglo XIX a partir de la reconstrucción de los atuendos populares del concejo, por influencia, entre otros, de los bandos. Tienen una estricta nomenclatura y vocabulario asociado. Según el informe del Servicio de Patrimonio Cultural, éstos "son portadores de un alto valor simbólico para la comunidad y responde a un protocolo concreto y unos códigos no escritos, transmitidos de padres a hijos, que merecen ser protegidos". 
En Asturias, la indumentaria tradicional ha sido objeto de estudio por otros investigadores. Os recomendamos a nivel divulgativo y por ser bien accesible la página web "traxe l´oriente" donde podéis profundizar en esta indumentaria tradicional asturiana, pero también la descarga libre del libro "El paxellu asturianu o traxe´l país" de Gausón Fernande Gutierri, del que ya hablamos anteriormente aquí.
 
Ciñéndonos a estos trajes concreto de aldeana y porruano, sus raíces se hunden en la tradición agropecuaria de la zona y el ropaje de hombres y mujeres de tipo popular. Ahora bien, será a partir del siglo XVIII cuando, por influencia del movimiento antiilustrado, las élites comiencen a usar (diríamos por imitación) a las clases bajas de origen rural. Para Fe Santoveña, co-autora del informe, "a ese campesinado representante del pasado y de la estabilidad se le atribuyen valores positivos opuestos a la novedad del progreso industiral". Y en la recuperación de sus formas y ropas  hay una vindicación de esa tradición que busca mantenerse y establecerse como referente autóctono, ajeno a la supuesta evolución del mundo contemporáneo. 
 
Fotografía de Roberto Álvarez Espinedo 
 
Será a partir del siglo XIX, con la aparición de los conocidos tradicionalmente como "bandos" (un tipo de asociacionismo cuyo vinculo emocional es muy importante para Llanes, con un trasfondo político y una vitalidad extraordinaria en la actualidad) que se comienza a promover su recuperación. Los bandos impulsan los trabajos para salvaguardar estos trajes que se convierten en símbolo de todos aquellos hombres y mujeres con un fuerte nexo emocional con Llanes. Los protocolos de puesta de los trajes (una hora para las mujeres y media para los hombres) se convierten en una tradición en si mísmos, estableciendo una férrea ortodoxia que forma parte de la propia puesta en escena. Su uso se acerca fundamentalmente a las celebraciones parroquiales (la "ofrenda´l ramu") aunque también han trascendido, actualmente, a diferentes acontecimientos sociales.
 
Esos códigos y protocolos son la manifestación inmaterial más importante de su otra vertiente, la manifestación material que son los propios trajes. Pero, evidentemente, también han sabido configurar una tradición viva que, de manera paralela, evoluciona con las modas y que ha quedado plasmada en esta manifestación cultural. Se trata del reflejo de la idiosincrasia llanisca materializada. En definitiva, ahora existe una legislación que ampara y ratifica una parte de la tradición que servirá para perpetuarla y convertirla en un legado protegido. 

Buscador

Utiliza el buscador para realizar una búsqueda en nuestro histórico de noticias:

calendar
calendar
rss