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Un cine para la historia: La Llama de Santa Cruz, joya racionalista del concejo de Mieres

Domingo, 21 de Agosto de 2016 Un cine para la historia: La Llama de Santa Cruz, joya racionalista del concejo de Mieres

El Cine La Llama, en Santa Cruz (Mieres) ha sido recientemente incluido en el Inventario de Patrimonio Cultural del Principado de Asturias, una figura de protección que asegura la pervivencia de este elemento, autorizándose solamente las intervenciones que respeten sus valores históricos y culturales, lo que significa que nada pondrá en riesgo la conservación de este elemento. Es lo que merece una obra excepcional en cuanto a calidad y representativa de la expansión del cinematógrafo en la cuenca minera del Caudal.

 De nuevo para ofreceros esta información, recurrimos al trabajo de María Fernanda Fernández Gutiérrez,Arquitectura y cine en Mieres, Asturias: estudio histórico y artístico de los cinematógrafos del concejo y la villa de Mieres (Oviedo, RIDEA, 2000).

Este cine fue el segundo construido en la localidad mierense de Santa Cruz, tras el Salón Blanquita, debiéndose al impulso de Juan Ordóñez Bernardo, capataz de la Sociedad Hullera Española. La inauguración de la sala data del año 1935, tal vez coincidiendo con la celebración del Carnaval, cuando se organizó aquí un gran baile. Fue diseñado por el arquitecto José Avelino Díaz Fernández-Omaña.

Haciendo memoria de su historia, con nombres propios y fechas, podemos recordar que tras la guerra (en 1940 ó 1941), el cinematógrafo es arrendado por Audaz Acera Ganges Lanchares y Lanchares, nacido en Palencia, que además ocupó el cargo de teniente-alcalde en el Ayuntamiento de Mieres. Con esta sala complementaba su salario y podía llevar una vida desahogada, algo que se truncó con el comienzo del funcionamientodel autobús que comunicaba Santa Cruz con Mieres en el año 1955, que supuso la decadencia del cine. Por ese motivo en 1966 la sala pasó a manos de los hermanos Manuel y Antonio Muñiz Álvarez, quienes la explotaron durante un breve periodo de cuatro años en los que acometieron varias mejoras.

Ya en el año 1976 el negocio fue adquirido por Manuel Marentes Muñiz, quien lo usó como almacén; aunque se planteó el derribo para emplear el solar en la construcción de viviendas, esto por suerte no sucedió, al estar el terreno afectado por trabajos mineros, lo que comprometía la cimentación. 

Cine La Llama. Imagen tomada del Resgistro de Cinematógrafos de Asturias realizado por Pozu Espinos en el año 2014. 

Ha sido rehabilitado íntegramente, aunque no tenga ya el uso recreativo original, algo sin duda loable habida cuenta del coste elevado que supone su mantenimiento y ha merecido la protección como joya que es del racionalismo asturiano dentro de la nómina de 24 cinematógrafos que aprobó el día 1 de julio de 2016el Consejo de Patrimonio.

Aún siendo un cine de pueblo, la publicidad era necesaria para esta sala, por lo que en aquellos tiempos nos encontraríamos con una cartelera de cemento en “la curvona”, en Sovilla, así como en la fachada del propio cinematógrafo. Además, en las puertas, se colocaban fotogramas impresos con las secuencias más llamativas para atraer la atención del espectador. También se hacían programas de mano cuñados con un tampón y se distribuían a la entrada de misa los domingos, por supuesto, exponiendo la calificación moral del film, siendo las más inmorales o peligrosas las que se calificaban con un 3-R (con reparos).Las sesiones se celebraban los lunes, los jueves y los domingos, siendo el domingo el día de mayor público, por lo había tres sesiones.

Tras este repaso de la historia del cinematógrafo, también nos paramos a hablar de su morfología y diseño, que le hacen tan peculiar. Se halla sobre la entonces conocida como carretera de Lillo a Santullano, dispuesto entre medianeras, y sus dimensiones son de 18'10 metros de largo por 15 de ancho, y 7 metros de altura.

Adopta planta es rectangular y tiene volumen de paralelepípedo o pastilla de gran sencillez. Fue construido con elementos muy resistentes y, además, ignífugos, a excepción de los solados que contienen madera. El pavimento de la planta baja es de madera sobre pontones sujetos por hormigón y la tribuna del piso superior se sustenta por una armadura de hierro.

La planta baja se divide en tres ámbitos separados por tabiques de ladrillo, el primero de ellos cuenta con dos accesos, desde la fachada principal y desde un patio lateral. En una esquina se ubicaba la taquilla cerrada por un tabique de madera, que en un primer momento se abría al patio exterior, pero que más tarde pasó a ser utilizada desde el vestíbulo.

Cartelera del Cine La Llama. Imagen tomada del Resgistro de Cinematógrafos de Asturias realizado por Pozu Espinos en el año 2014. 

Esta primera sala comunica con la segunda mediante una puerta de carpintería austera en cuyo marco aparece una placa con la palabra “PREFERENCIA”. Ésta segunda sala es de forma rectangular y tiene una pequeña pendiente para favorecer la visión. Las butacas se encontraban divididas en 11 filas de 16 asientos cada una, con un pasillo central y otro en el lado izquierdo, donde se abrían puertas de dos metros de ancho para facilitar la salida. En alguna ocasión se amplió el aforo poniendo bancos en el espacio libre del fondo, como pasó con una conocidísima película que atrajo un importante número de público, Los Diez Mandamientos de Cecil B. Mille.

El tercer ámbito es en el que se encuentra la escena sobre el nivel de la sala y dos cuartos o camerinos.

Bajo el escenario hay un almacén al que se puede acceder desde el patio de butacas y que se construyó para que el apuntador se colocase bajo la concha, ya que esta sala no solamente se utilizaba como cine, sino que nació con el fin de albergar múltiples actividades como teatro o salón de baile.

La planta del piso, que corresponde a la tribuna, se confunde en el plano con una tercera y última altura en la que se emplaza la cabina. De nuevo podemos diferenciar dos zonas, una de ellas con un fin social, y el graderío. Para acceder a los pisos superiores nos encontramos con unas escaleras que conducen desde el vestíbulo inferior a un rellano donde se sitúa un baño.

En cuanto a la decoración del edificio destaca la policromía original de que gozaba el interior, probablemente al temple, con colores pastel como azul, amarillo y rosa, también se ha usado el verde para la carpintería.

Sin duda el exterior es donde más llama la atención su decoración. El edificio se articula en tres cuerpos con un acusado orden, pero sin ser simétricos. En los extremos observamos cuerpos de mayor altura, a modo de estilizadas torres. Las calles de la fachada se dividen mediante pilastras de escaso resalte con acabado geométrico, y en altura las delimitaciones se resaltan mediante molduras planas que coronan las calles laterales, las puertas y los vanos de ventilación. En el centro de la composición nos encontramos con el marco de la cartelera.

Destaca también en esta fachada el letrero con el nombre del cine colocado de forma horizontal, jugando con el tamaño de las letras. 

Éste es, al igual que el Cine Esperanza, uno de los pocos vestigios del cine que quedan en nuestro concejo y, por ello, nos alegramos de que haya sido incluido en el Catálogo de Patrimonio Cultural del Principado de Asturias, ya que esto conllevará su conservación, para que en este momento en el que las antiguas salas de cine ya han sido abandonadas en favor de los multicines de los centros comerciales, podamos recordar cómo nuestros padres y abuelos disfrutaban de sus escasas y ahora rememoradas horas de ocio.

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