Estás en: Inicio > Noticias > Una pérdida en silencio: el colapso de dos hórreos centenarios en Colunga y Cabranes.

Actualidad

Una pérdida en silencio: el colapso de dos hórreos centenarios en Colunga y Cabranes.

Sábado, 30 de Septiembre de 2017 Una pérdida en silencio: el colapso de dos hórreos centenarios en Colunga y Cabranes.

En apenas un mes, dos hórreos de más de doscientos años de antigüedad se han derrumbado en los concejos de Colunga y Cabranes. Se trata de una nueva muestra del preocupante estado de precariedad de estos conjuntos arquitectónicos que, en la actualidad, suman -aproximadamente- unos 20.000 ejemplares en Asturias, aunque su número va descendiendo entre los de mayor antigüedad de manera preocupante.

 La perdida de hórreos y paneras en Asturias por derrumbe de la estructura (sea por razones accidentales o por su estado de conservación) es un hecho que está pasando irremediablemente. Esta realidad que nos rodea, por conocida que sea, no debe ser olvidada. Este es el sino de muchos ejemplares que se ubican en las parroquias rurales asturianas. Pero lo más preocupante es que, este goteo constante, parece resultar una realidad irrevocable en nuestros días.

Estado original del hórreo de Cervera, Torazu (Cabranes). Imagen de Paulino García, extraída de www.tuhorreo.com 
 
El primero de estos ejemplos tuvo lugar a finales del mes de agosto y lo conocimos a través de la "Asociación de Amigos del Hórreo Asturiano" que, desde su web, donde numerosos ciudadanos suben información sobre distintos hórreos, paneras y cabazos por toda Asturias, supimos del colapso de un extraordinario hórreo que estaba situado en el pueblo de Cervera, parroquia de Torazu, en el concejo de Cabranes. Hablamos de un ejemplar que situamos en una cronología de entre los siglos XV-XVII y enmarcado dentro del estilo "Villaviciosa" con arco de medio punto sobre el vano principal de acceso, decoración en linios y colondra de cenefa horizontal con ajedrezado. Las causas parecen propias de un colapso para un hórreo vetusto que se encontraba con problemas de estabilidad previos. Nuestros compañeros de "Asociación de Amigos del Hórreo Asturiano" se pusieron manos a la obra y están trantando de colaborar con el Ayuntamiento y sus propietarios.
 
Colapso del hórreo de Cervera, Torazu (Cabranes). Imagen extraída de www.tuhorreo.com
 
 
En segudo lugar, está el derrumbe de un hórreo en Castiello de Lué, en el concejo de Colunga. En este caso hablamos de circunstancias accidentales pues, al parecer, el derrumbe fue debido al tránsito de maquinaria pesada que golpeó la estructura. Hablamos en este caso de un hórreo de más de doscientos años de antigüedad que colpasó por completo. En ninguno de ambos casos hubo que lamentar daños personales, hecho que queremos destacar por encima de todo. Más allá de esto, nos vuelve a traer a la actualidad una inquietante verdad: estamos perdiendo este patrimonio de una manera irremediable y exponencial.   
 
 Estado en el que quedó el hórreo tras el derrumbe en Castiello de Lué, Colunga. Imagen extraída de www.elcomercio.es 
 
 
Debemos realizar un análisis del hecho desde una perspectiva más amplia que nos permita establecer causas y presentar soluciones (a corto y medio plazo). En primer lugar, "el arbol no nos deja ver el bosque" puesto que el hecho de que un hórreo colapse nos trae a la realidad de otras dos perdidas que no son consecuencia de su desplome, si no su causa: en primer lugar la desaparición de un paisaje histórico y cultural y, de forma paralela, de la desaparición de la sociedad rural asturiana que forma parte de este paisaje. El análisis que realizamos es que, muchos de los espacios donde se conservan hórreos dentro de su paisaje hístórico, sobreviven casi como "cotos de supervivencia" en lugares donde conviven paisaje y paisanaje. 
 
 
Todo esto nos lleva, nuevamente, al principio de nuestra exposición, es decir, a las pruebas materiales de esta desaparición que, en este caso, son la perdida de este patrimonio material. Su precario equilibrio sostenido a lo largo de los siglos, nos es revelado de forma regular con la desaparición de su patrimonio material. Una ausencia que no es otra que la exposición ante la realidad de un patrimonio que se mueve en la cuerda floja. La extrema longevidad de los hórreos es consecuencia de su maravillosa técnica constructiva y resultado de una genialidad arquitectónica de la que muchas veces no somos conscientes. Pero los hórreos no son inmortales. Su longevidad, sin atención al uso, es caduca. ¿Estamos dispuestos a perder este patrimonio único en el mundo?
 
Nosotros creemos en lo que conocemos y para ello debemos hablar sin duda de Güeñu/Bueño ya que el ejemplo de Ribera de Arriba es excepcional. Este concejo ha desarrollado una particular atención a sus hórreos y paneras y es aquí donde encontramos un extraordinario ejemplo basado en un modelo con una apuesta muy clara por el patrimonio etnográfico con el objetivo de desarrollar y mantener vivo un paisaje cultural con la propia gente que lo habita.

Buscador

Utiliza el buscador para realizar una búsqueda en nuestro histórico de noticias:

calendar
calendar
rss