Estás en: Inicio > Noticias > Patrimonio industrial a la orilla del mar: acerca de la mina de hierro de Llumeres (Gozón), 150 años de hierro y salitre (I)

Actualidad

Patrimonio industrial a la orilla del mar: acerca de la mina de hierro de Llumeres (Gozón), 150 años de hierro y salitre (I)

Domingo, 30 de Julio de 2017 Patrimonio industrial a la orilla del mar: acerca de la mina de hierro de Llumeres (Gozón), 150 años de hierro y salitre (I)

En 2017 conmemoramos el 50 aniversario del cierre definitivo de la conocida como "Mina de Llumeres", propiedad de la Sociedad Duro-Felguera, en la parroquia de Bañugues (concejo de Gozón), que fue la explotación minera de hierro más importante de Asturias, en la primera mitad del siglo XX y la que mayor impacto económico tuvo, al margen del carbón autóctono. Hablamos de una explotación que alcanzó los 4 millones de toneladas de mineral extraído hasta su cierre en 1967, con 11 concesiones (Llumeres, Simancas, Rucao, etc.) distribuidas entre las parroquias de Bañugues, Verdicio, San Jorge y Viodo del concejo de Gozón. Hoy constituye una parte, quizás poco conocida, pero sin duda relevante de nuestro patrimonio industrial, con una protección jurídica y diversas posibilidades para su reactivación.

Expuestos estos datos, resulta obvio que nos referimos a un conjunto histórico industrial fundamental dentro del patrimonio industrial asturiano que merece ser conocido, valorado y conservado en su justa medida. Sin embargo, su estado actual es de absoluto abandono y olvido, de ahí que este texto aspire a difundir sus cualidades, divulgar su pasado y dimensión y, sobre todo, contribuir a una necesaria potenciación de un enclave tan hermoso como emblemático de nuestra historia. Para la elaboración de este texto nos hemos basado en las publicaciones más importantes al respecto. El libro de Lucía Fandos "La mujer trabajadora en el concejo de Gozón" (2000) Ed. Museo Marítimo de Asturias y "Minas de Llumeres. Recorriendo la historia, descubriendo un lugar" de Marcos Ortega, Paula Bartolomé, Benigno Gomez y Equipo [Pro]yecta, editado por CICEES.

Plano de la Concha de Llumeres (Miguel de la Puente, 1786). Fuente: "El puerto de Gijón y otros puertos asturianos" (T.II) de Luis Adaro, 1979.
 
La Riba Bermeya es el arenal de la bahía de Llumeres, en la parroquia de San Nicolás de Bañugues. Este espacio costero ocupado por la zona de los acantilados inmediatos a este arenal fue señalado por los arqueólogos J. L.Maya y F. Cuesta como posible zona de extracción de minerales férricos en la protohistoria; de ahí el largo aliento de esta historia plurisecular. Las transformaciones del paisaje derivadas de la explotación en época industrial han modificado lo suficiente estas zonas como para albergar cierta cautela al respecto de estas afirmaciones. Además, debido a la proliferación de matorral y monte bajo, no se pueden realizar prospecciones que contextualicen estas hipótesis pero no deja de ser sugerente plantar ese posible momento inicial, tan remoto, tan relevante.
Como tantas veces sucede en Asturias, habrá que esperar a que el siempre insigne Jovellanos -a finales del S.XVIII- nos ofrezca las primeras referencias a las posibilidades de extracción de hierro asturiano que evitarían la dependencia de la importación desde Vizcaya. Según el historiador Manuel del Campo, hay noticias del s. XVIII relativas al transporte de cabotaje con productos no manufacturados (hierro procedente de Vizcaya) realizado por pescadores de Loredo (Bañugues) y Luanco, hasta Galicia y Portugal. 
 
Vista de la zona auxiliar de almacenes y vestuarios (año 2008). Foto: Nicolás Alonso Rodríguez
 
 
El origen de la explotación de Llumeres se corresponde con la "Compañía Minera de Gozón", constituida en 1858 por José María Arce, Demetrio Ovies, Álvaro Arguelles y Tomás Eres Valdés; apenas hay datos sobre la mísma porque su andadura fue muy corta.  La empresa vendía el mineral a la fábrica que Duro y Cía tenía en La Felguera. Se trataba de una contrata que tenía que entregar en el muelle de Gijón 25.000 quintales de mineral de hierro del filón grande o de otros iguales en calidad –llegando a los 40.000 quintales-. Según los escasos datos que tenemos, la compañía extraía el mineral directamente de los acantilados de Riba Bermeya aunque hay noticias de un intento de una galería horizontal que no se tiene localizada. El transporte se hacía de dos formas rudimentarias, mediante burros de carga que –sin carretera que uniera Bañugues con Luanco, el procedimiento resultaba muy costoso y lento- y, por otra parte, mediante "lanchonas" que, desde la misma playa de Riba Bermeya, llevaban la carga o Gijón o Luanco (sistema éste que recuerda la bajada en chalanas por el Nalón desde Langreo, prueba manifiesta de la incapacidad de nuestra red de transporte para asumir el naciente sistema industrial de producción).
El problema del transporte provocó el fracaso de la compañía que tuvo que vender sus concesiones a Duro en 1861. Así comienza un ambicioso estudio geológico y minero, que evidencia la importancia y dimensiones del yacimiento, razón por la cual, amplió las concesiones y comenzó a levantar la infraestructura necesaria para la extracción del mineral. En 1866 Duro y Cía poseía una extensión de 900.000 metros cuadrados de terreno en las que había varias capas de mineral de hierro que se comienzan a explotar llegando a los 4.600 kilos al año. Pero Duro se enfrentó al mismo problema que la "Compañía Minera de Gozón": el transporte. Sin un ferrocarril en Gozón que pudiera facilitar el movimiento del material, éste tenía que ser derivado a Gijón y luego cargado hasta La Felguera.
 
Antiguo muelle de pontones de madera y nuevo muelle (entre 1906 y 1910). Fuente: "Historia gráfica de Luanco (II) de Alberto Muñiz Ovies (1998)
 
Como alternativa, ya en 1897, se construye la primera infraestructura documentada de lo que fue un muelle-cargadero de madera de 50 metros, a cuya cabecera se transportaba el mineral mediante vagones; posteriormente se cargaba en dos vapores pequeños de 30 toneladas (el "Fátima" y el "Carmen") que, en condiciones favorables de marea y mar, transportaban el mineral a El Musel, en Gijón. Sin embargo, creemos que éste no debió de ser el primer muelle de Llumeres. En 1870, durante los trabajos de acondicionamiento del Faro de Peñes, el propio vapor "Fátima" desembarcaba en Riba Bermeya efectos destinados a la reparación del faro. Resulta plausible que hubiera algún tipo de instalación portuaria en este lugar (pantalán de madera o similar) con un barco de esas dimensiones porque, además, esta actividad continuó en 1871, 1879 y 1884. La infraestructura portuaria provisional, vinculada a la explotación minera, se debió aprovechar para estos trabajos del faro y sería la base del muelle de Duro de 1897.
Poco tiempo después, la sociedad Duro y cía se transforma en 1900 en la Sociedad Duro-Felguera y comienza a proyectar su interés en la Mina de Llumeres como gran suministradora de mineral de hierro para su factoría. Este es el principio de un proceso de inversión exponencial en infraestructuras vinculadas, sobre todo, al transporte del mineral para tratar de solventar la falta de conexión por vía férrea. En 1906 se construye el muelle definitivo, de unos 100 m, con tolvas para vapores de 300 toneladas (el "Llumeres" o "Llumerines" y el "Mosquitera"). La producción alcanza las 22.500 toneladas y consigue hasta 11 concesiones abriendo varios pozos como el Simancas o Rucao, pero el principal seguía estando en Llumeres, con un desarrollo vertical de 150 metros, lo que era un notable avance para aquella época.
 
Comienza así la época de explendor de Minas de Llumeres.

 

Buscador

Utiliza el buscador para realizar una búsqueda en nuestro histórico de noticias:

calendar
calendar
rss