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La fiesta de Santa Bárbara en las Minas de Aller 1900-1925 (II)

Sábado, 13 de Diciembre de 2014 La fiesta de Santa Bárbara en las Minas de Aller 1900-1925 (II)

Continuamos esta semana con la festividad de Santa Bárbara en las Minas de Aller y la evolución de su celebración hasta el año 1925 de la mano de Nuria Vila Álvarez, historiadora y documentalista del Museo del Ferrocarril.

Con la inesperada muerte del ingeniero Félix Parent en 1898, la Compañía ha de buscar rápidamente recambio. Tras un período en el que las decisiones principales las toma su gerente Santiago López en Barcelona y las ejecuta el subdirector Manuel Montaves, se decide, en 1901, dar la dirección al sobrino de la Marquesa, Satrústegui, un joven ingeniero cuya familia se hallaba vinculada a los Comillas desde los tiempos del primer Marqués en Cuba; desgraciadamente, el nuevo director falleció de forma súbita a los pocos días de su llegada a Asturias. Ante esta tesitura la Empresa se ve obligada a confiar el cargo a Manuel Montaves que era quien, de hecho, hacía y deshacía en el Coto. El ascenso de Manuel Montaves a la dirección tuvo repercusiones bastante importantes en la política de la Compañía, tanto interna como externamente. El nuevo director no gozaba entre los trabajadores, ni frente al resto de empresas mineras, de la misma “autoritas” que su posición de ingeniero, formado nada menos que en la Escuela Central de Minas de París, daba a Félix Parent. Montaves, que asentaba su posición de poder en el Coto en una postura de fuerza y en el manejo de una importante red de informadores e interesados colaboradores, contaba también con un buen número de enemigos que, dada la falta de preparación de éste para el puesto que ocupaba, se sentían legitimados para presentar batalla a quien consideraban un igual. Este problema estuvo en el fondo del conflicto entre el Director y el Cabo de guardas jurados. Y fue precisamente con motivo del baile de Santa Bárbara de 1907, cuando el enfrentamiento se hizo evidente. En este día se produjo una pelea entre un ex minero y otro trabajador en la plaza de Legalidad. Montaves, acusó al servicio de vigilancia de “excesiva relajación” en su tarea, mientras el Cabo se defendió ante la Gerencia diciendo que el Director no estaba en la fiesta. Finalmente se tomó la decisión de prohibir la venta de bebidas alcohólicas para evitar “estos problemas” y la expulsión del Señor Costa como cabo de jurados.

Procesión durante la festividad de Santa Bárbara en Bustiello. Fotografía tomada del grupo de facebook "Bustiello Archivo fotográfico y más"

Aunque el principal problema de Montaves y de la Empresa aparecería en 1912, cuando el Sindicato de Mineros Asturianos planteó una dura huelga en la Hullera Española. La Empresa respondió con la creación de la Asociación de Mineros Asturianos, la agrupación católica, que se pondría de largo, precisamente, con la organización de la fiesta de Santa Bárbara del año 1913. Sociedad Hullera Española pasó el testigo de su representación en el día de la Patrona a los trabajadores encuadrados en las filas de la Asociación. Los actos adquirieron un carácter más corporativo, la procesión cívica cambia su organización, ya no son los concurrentes en el mundo del trabajo, es decir las diferentes categorías laborales, quienes toman parte en la marcha; sino el Sindicato y representaciones de las diferentes redes asociativas creadas por la Compañía a lo largo de los años para vincular al personal y sus familias. A su vez, el sermón se troca en mitin haciendo hincapié en los deberes de los patronos para con los obreros. El banquete se sirvió en los locales del centro obrero de Valdefarrucos y contó con la presencia a los postres del gerente Santiago López, quien con este gesto y la entrega de un donativo de 5000 pesetas, daba carta de plena naturaleza a la Asociación como única representación de los mineros de la Hullera. 

Entre esta fiesta de 1913, la victoria de las reivindicaciones del Sindicato de Llaneza en 1916 y la huelga general de 1917, con el SMA penetrando en el Coto y la oposición, más o menos manifiesta según los momentos, de su propia Asociación de Obreros que se acercaba “peligrosamente”, de acuerdo con la concepción del catolicismo social del Marqués de Comillas, a los sindicatos libres, de hecho, buscaría de nuevo el asesoramiento de Maximiliano Arboleya para su redefinición en el año 1915; Sociedad Hullera Española languidece, encerrada en la personalista dirección de Montaves. Estos problemas son denunciados por Manuel Miranda, capellán de la Compañía en el año 1917. El cura ve, en la que considera progresiva decadencia de las celebraciones del día de Santa Bárbara, un abandono de las responsabilidades de la Empresa para con sus trabajadores y la capitalización de la fiesta por parte del Sindicato Católico, dado que el único banquete que se celebra en Aller es el de la Asociación financiado por la Compañía, al que ni asiste el clero ni hay representación de la Dirección. De las palabras del capellán se deduce que, aunque la empresa mantiene su asignación para la fiesta, se inhibe en su preparación y que son los directivos del Coto quienes la organizan. Así mismo hace patente el “olvido” de los verdaderos protagonistas, los obreros y sus familias, a los que ni siquiera se les reparte el bollo y la botella de sidra o vino y para los que las diversiones propuestas no pasan de ser las de un “pueblucho”. 

Santa Bárbara. Fotografía tomada del grupo de facebook "Bustiello Archivo fotográfico y más"

En 1919, ya no se habla para nada de las fiestas de la Hullera Española, sino de las del Sindicato. El contenido, la representación y el desarrollo del programa cambian por completo. En la procesión están presentes, además del Sindicato, miembros de las distintas asociaciones católicas que operan en el Coto, los trabajadores y las instituciones para ellos creadas, tales como las escuelas,han desaparecido completamente. En su lugar, además de la banda de música, se sitúa la Juventud Católica de Bustiello, la Juventud Mariana y Acción Social Católica. Claramente la cuestión social se ha hecho beligerante y encuadrada en estas asociaciones, es planteada en términos de lucha frente a su enemigo común, el socialismo. Esto se deja traslucir en el tono épico, de despliegue de fuerzas en el campo de batalla, con el que se describe la procesión: 

“Era toda una incesante falange de paladines católicos, fuerzas organizadas dispuestas a presentar batalla en el campo de la lucha social, no solamente contra los enemigos de la sindicación católica, sino contra todo lo que vaya contra los principios del orden y la justicia social”

Además asisten y pronuncian mítines representaciones de Asociaciones y Sindicatos católicos femeninos de toda la Región. El papel activo de la mujer como propagandista católica, adquiere un claro carácter combativo. Vicente Madera, al frente del Sindicato Católico, centra su discurso en la lucha de la Asociación por conseguir reivindicaciones laborales tales como la jornada de siete horas, además de plantear la lucha al socialismo de forma abierta. No en vano en el sermón de este día de Santa Bárbara el Coto de Aller fue calificado como “verdadero núcleo de resistencia al socialismo”

Tras años de conflictos en el seno del catolicismo social, aún sin que hayan desaparecido en absoluto las diferentes posiciones ideológicas y de acción que se evidenciaron la lo largo de la década de los años diez del siglo, sobre todo en lo concerniente a los sindicatos, el catolicismo se une, tal como refiere el diario el Carbayón como “la gran familia de la democracia cristiana” y así se presenta en el “mitin monstruo” celebrado el día de Santa Bárbara en Bustiello.

Procesión durante la festividad de Santa Bárbara a su paso ante la iglesia de Bustiello. Fotografía tomada del grupo de facebook "Bustiello Archivo fotográfico y más"

El conflicto entre el Sindicato Católico y el Sindicato Minero alcanzó su punto máximo en Moreda el 11 de abril de 1920. Cuando, después de finalizado un mitin socialista que los católicos, al frente de los cuales estaba Camilo Madera, hermano de Vicente, intentaron boicotear, se produjo un tiroteo entre militantes de ambas asociaciones con el resultado de 11 muertos y 35 heridos. Vicente Madera, cuyo hermano falleció en el tiroteo, aunque la mayoría de los muertos eran socialistas, acabó en prisión. En el Coto, con el reparto de más de 2000 folletos costeados por el Marqués la propaganda contra el socialismo se hizo más y más beligerante. En la década de los veinte las fiestas de Santa Bárbara pierden interés para la Hullera como espacio privilegiado de representación de la Empresa y su obra. Ya no caben los discursos, las lecciones, ni siquiera las arengas para defender la causa del catolicismo social, hay que dar paso “a hombres con cojones, dispuestos a lo que venga”  como diría el propio Vicente Madera. En 1924 fallecía el capellán de Bustiello y un año después el propio Marqués, abriéndose un nuevo período en el modelo de gestión de todas las empresas del Holding Comillas.

Texto de Nuria Vila Álvarez (Historiadora y documentalista del Museo del Ferrocarril de Gijón)

Comunicación presentada a las XIII Jornadas Internacionales del Patrimonio Industrial “Patrimonio inmaterial e intangible de la industria: artefactos, objetos, saberes y memoria de la industria”. 

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